Tres claves para los próximos cuatro años

Comienza un nuevo mandato municipal en los más de 8.100 ayuntamientos españoles, también en uno para mi muy especial, el de Marbella, del que he sido concejal ocho años y vocal de la Comisión Gestora que se conformó tras su disolución a consecuencia de la corrupción del gilismo durante un año y tres meses. En total, casi una década de mi vida. 

Que no tenga voz en el Pleno no significa que no esté comprometido con mi ciudad, con mis ideas y con mi organización: Izquierda Unida. Mi compromiso sigue intacto, por ello quiero compartir tres claves que considero fundamentales con vistas a la acción política y social durante los próximos cuatro años en Marbella.

Tres objetivos esenciales para condicionar el devenir de la ciudad en las próximas décadas, de cuya consecución o no dependerá en buena medida que Marbella tenga futuro o que encalle en sus propias contradicciones. Estas tres claves de bóveda son: un nuevo PGOU, la regeneración de litoral y la garantía de los equipamientos públicos pendientes. 

Ellas tres marcarán en gran medida el porvenir de la industria turística, la sostenibilidad ambiental, la apertura a nuevas actividades económicas que favorezcan la creación de empleo y la garantía de derechos y servicios públicos de calidad para la ciudadanía. 

 

 

Desanudar la madeja del PGOU. Si hay un asunto enredado en Marbella es su planificación urbanística. En este apartado aún no se ha completado la transición desde el gilismo. Del urbanismo depredador, ilegal y corrupto desplegado durante más de 15 años por los gobiernos del GIL, pasamos a un PGOU aprobado en 2010 que se marcaba como objetivo legalizar las ilegalidades y que acabó anulado por el Tribunal Supremo. Una coyuntura que nos sitúa en la paradoja de que en la actualidad en Marbella el PGOU vigente date de 1986. Construir el futuro con un PGOU de hace 33 años parece más una maldición mitológica que una empresa viable. Nos toca desanudar para siempre la madeja del urbanismo en Marbella. Liberarnos de las ataduras y diseñar un PGOU que marque un modelo de ciudad sostenible, con equipamientos y viviendas públicas, comunicaciones adecuadas y la apuesta por un modelo productivo complementario al turístico que genere nuevas oportunidad de empleo y desarrollo comunitario, campos como el conocimiento, las nuevas tecnologías o las energías renovables serán impulsos de futuro necesarios. La finalidad no es sencilla, pero la receta para aspirar a culminarla sí, incluir en este proceso al mayor número posible de agentes sociales, económicos y políticos. A todo el mundo.

Compromiso litoral. La vanguardia de Marbella son nuestras playas, el litoral como ecosistema natural que tiene que salvaguardar un equilibrio armónico entre la actividad turística, el disfrute social y la preservación ambiental. La urbanización desmedida, los usos y ocupaciones artificiales, el cambio climático, la irresponsabilidad gubernamental…una multiplicidad de factores nos sitúan en la encrucijada de experimentar en el presente una degradación real de nuestras playas y en la necesidad de actuar antes que las consecuencias negativas se agraven en los años venideros. Por ello es preciso dedicar esfuerzos y recursos al objetivo de garantizar la sostenibilidad del litoral, con medidas urgentes y concertadas con las distintas administraciones competentes para frenar la pérdida de arena, garantizar el saneamiento integral con vertido cero al mar, liberar y defender las dunas y el litoral de la ocupación abusiva, impulsar protocolos de actuación frente a las plagas de medusas y trazar un plan de actuación con medidas para combatir los efectos del cambio climático.

Reponer los equipamientos robados. Lo más importante de una ciudad son sus habitantes, las personas. Y todas las personas tienen consagrados derechos que hay que garantizar. Para ello es preciso contar con unos servicios públicos y equipamientos de calidad. Tras décadas de gobiernos corruptos e irresponsables, urge dedicar los mejores suelos a colegios, centros sanitarios, infraestructuras sociales, espacios deportivos, zonas verdes… a generar bienestar social y calidad de vida. En estos cuatro años tenemos que confabularnos para garantizar los colegios e institutos urgentes, el centro juvenil necesario, la piscina o la pista de atletismo precisas, la terminación del hospital comarcal perentoria, la residencia de mayores inexcusable… Y, claro, está, la gestión pública y transparente de todos ellos. Ya que, reitero, perseguimos la garantía de derechos, no de negocios.

Hay muchos más aspectos que requieren de la acción transformadora en Marbella, por supuesto, pero considero que estos tres, por rentabilidad social y urgencia, tienen que ser los prioritarios. ¿Los abordarán el nuevo equipo de gobierno y los distintos grupos políticos de la Corporación? A falta de respuesta, lo que sí queda claro es que es preciso un bloque ciudadano activo que reclame y trabaje en favor de estos tres grandes objetivos o, entonces, seguro que no será posible.